Uno de los principales problemas de seguridad en las estaciones de servicio es el mantenimiento de los tanques de almacenamiento y tuberías de distribución; de hecho existen grandes exigencias sobre este aspecto y según informa El Economista en su edición del 12 de febrero de 2015, se aumentarían y generalizarían los controles sobre este tipo de instalaciones.

El motivo no es menor: el deterioro y la corrosión pueden dar lugar a fugas de hidrocarburos, lo que implica no sólo riesgo de contaminación ambiental, sino también de aguas subterráneas y peligros de explosión o incendios.  Se calcula que el 20% de las estaciones de servicio pueden hallarse en esta situación, que además implica pérdidas económicas para el propietario.

Hasta ahora lo habitual es que, si se detecta alguna fuga al realizar las periódicas pruebas de estanqueidad, se informe y se realice la limpieza del área afectada; sin embargo, es evidente la necesidad de remediar las causas de posibles fugas pues en caso de producirse la restauración ambiental puede llegar a ser costosa.

En caso de sancionarse la nueva normativa, en la que según fuentes gubernamentales se estaría trabajando desde hace cuatro años, todas las estaciones de servicio deberán disponer de tanques y tuberías de doble pared en un plazo de tres años como mínimo hasta otros más extensos según la dimensión y antigüedad de las instalaciones.

El sistema de Rafibra reduce los costes de adaptación de los depósitos

Varias instituciones y asociaciones empresariales están considerando que la construcción del sistema a doble pared será sumamente costoso.  Sin embargo es interesante saber que Rafibra ha desarrollado un novedoso procedimiento que reduce considerablemente el coste de adaptación de los depósitos y que consiste en la conversión del antiguo depósito en uno de doble pared, construyendo uno nuevo con un material exclusivo dentro del viejo e instalando un sistema de detección permanente de fugas. El sistema incluye los trabajos de reparación y acondicionamiento necesarios y debido a sus características impide la contaminación del subsuelo o la del hidrocarburo almacenado en caso de existencia de alguna fuga o defecto en ambas paredes.

Este procedimiento cuenta con la acreditación correspondiente de las autoridades competentes en materia de industria de todas las CC.AA y fue patentado por Rafibra en 1996; se realiza en la propia estación de servicio y se denomina Rafibra RDP (Reconversión Doble Pared), eximiendo al propietario de las pruebas periódicas de estanqueidad.

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