La limpieza de los tanques de almacenamiento de líquidos inflamables y combustibles es un procedimiento que exige programación y medidas de seguridad para evitar accidentes. Básicamente hay dos tipos de limpieza (preventiva y correctiva), y los procedimientos están orientados a la rapidez y seguridad, tanto para operadores como medio ambiente.

¿Cómo se ensucian los depósitos de combustible?

En la industria de hidrocarburos, el almacenamiento de combustibles es una de las etapas de mayor valor. Los tanques deben cumplir estrictas normas de seguridad, como la limpieza periódica de suciedad y contaminantes tanto en su interior como superficie exterior.

  • Interior: a lo largo del tiempo los combustibles almacenados van sedimentando y formando una capa de lodos (poso) en el fondo del depósito que debe ser removida para evitar daños en las instalaciones o para los operarios.
  • Exterior: la superficie exterior se ensucia con derrames de combustible, óxidos, deposiciones de aves y diferentes contaminantes que se encuentran en el aire.

    Limpieza interna y externa

La limpieza interior comienza con el “purgado” que es la eliminación de los vapores inflamables para reducir el contenido de oxígeno y evitar el riesgo de combustión. Se realiza por desplazamiento o sustitución, utilizando agua, aire o el novedoso procedimiento de purgado con hielo seco. Una vez purgado el tanque, se procede a la eliminación de los lodos, en forma manual o mecánica, por agitación, con vapor, productos químicos o limpieza criogénica. La limpieza exterior puede realizarse en forma manual o mecánica; el método más habitual es el chorreado con arena. La limpieza manual es la más habitual y económica pero también la más peligrosa, y es un procedimiento que se encuentra cuidadosamente reglamentado. Las paredes, estructura, y piso se lavan con equipos de alta presión y desengrasantes biodegradables. La limpieza automatizada consiste en la introducción de máquinas o robots dentro del tanque; su uso está orientado a depósitos pequeños o situaciones específicas.

Tipos de limpieza

Históricamente, la limpieza de tanques de almacenamiento de hidrocarburos ha debido resolver problemas como:

  • Emisión de hidrocarburos a la atmósfera
  • Contaminación de suelos y agua.
  • Riesgo de explosiones
  • Ambientes de trabajo inseguros (atmósfera de ambientes confinados)
  • Costos directos e indirectos (contratistas, re-procesamiento de combustibles, tiempo de inactividad, tratamiento de residuos generados).

Antes o entre revisiones periódicas, los tanques deben ser sometidos a una limpieza preventiva: Es una limpieza intensiva, orientada a resolver problemas puntuales o evitar la acumulación de residuos que podrían dañar las instalaciones o afectar la calidad del producto. Es realizada desde el interior de los depósitos, para extraer los lodos acumulados en el fondo o incrustados en las paredes; el procedimiento permite la recuperación de los combustibles ya que los lodos se extraen, filtran y limpian, reponiendo los combustibles recuperados y minimizando la cantidad de residuo a retirar y gestionar, con el consiguiente ahorro para el cliente.

Los depósitos en los que se ha detectado algún problema son sometidos a una limpieza correctiva, que permite detectar las fugas y luego proceder a la reparación.

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